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13-09-13 Prevención

Ataque cerebral.....estar informado puede ayudarlo

¿Qué es un Ataque Cerebral?, ¿Tiene otros nombres?, ¿Afecta a cualquier edad?, ¿Es frecuente?

¿Qué es un Ataque Cerebral?

Un Ataque Cerebral es cuando súbitamente se produce una alteración neurológica debido a un trastorno en el flujo sanguíneo cerebral.

¿Tiene otros nombres?

El Ataque Cerebral se denomina de diferentes formas, todas se refieren a lo mismo, los médicos suelen utilizar términos como stroke (en inglés), accidente cerebrovascular (o sus siglas: ACV), infarto cerebral, ictus o apoplejía (este prácticamente en desuso), es común también el uso, principalmente por la gente, de términos como “embolia”, “trombosis” o “derrame”, los cuales pueden hacer referencia a tipos de Ataque Cerebral, aunque a veces son mal empleados.

¿Afecta a cualquier edad?, ¿Es frecuente?

El Ataque Cerebral es una enfermedad que puede afectarnos a todos, es más común en mayores de 60 años, pero puede ocurrir a cualquier edad. Es la primera causa de discapacidad en adultos en todo el mundo. En la Argentina se estima que ocurre uno cada 4 minutos y más de 18.000 personas mueren al año por esta causa.

¿Qué tipos hay?

Hay dos tipos principales de Ataque Cerebral, el isquémico y el hemorrágico.

En uno se produce una obstrucción en una arteria del cerebro, estos se denominan isquémicos. En el otro, llamado hemorrágico, se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo.


En los isquémicos, la arteria puede destaparse antes de generar alteraciones persistentes en el cerebro. Cuando esto ocurre los síntomas neurológicos se van por completo. Cuando esto ocurre y no puede verse ningún cambio en la resonancia magnética de cerebro se lo denomina Ataque Isquémico Transitorio o AIT.

¿Por qué puede taparse o romperse una arteria?

Hay principalmente dos formas en que una arteria puede taparse. Una es que se forme un coágulo de sangre en una arteria del cerebro y la obstruya en ese mismo lugar, esto se denomina trombosis.


Otra forma es que algo que viaje por el torrente sanguíneo (coágulos, calcio, etc) impacte en una arteria de menor tamaño que él y la obstruya, estas partículas que pueden viajar por la sangre y potencialmente pueden tapar una arteria, se llaman émbolos. Estos émbolos pueden provenir de arterias parcialmente obstruidas (placas de ateroma), ya sea en el pecho (Ej. arteria aorta), en el cuello (Ej. arteria carótida) o en el cerebro (Ej. arteria cerebral media). También pueden provenir desde las cavidades cardíacas (Ej. aurícula izquierda).


Los motivos para que un vaso sanguíneo se rompa son varios. Principalmente las arterias pueden romperse ya sea porque se han vuelto frágiles, como ocurre en las personas con presión alta, o porque tengan alguna anormalidad como dilataciones (llamadas aneurismas) o conexiones anormales entre arterias y venas (malformaciones arteriovenosas también llamadas MAVs).

¿Qué causa la formación de émbolos o trombos?

La formación de émbolos y/o trombos es compleja. Principalmente se producen en las arterias que van depositando “grasa” en su pared, formando engrosamientos que se denominan placas de ateroma. Estas placas reducen el diámetro interno de la arteria, como una cañería que se va tapando. Estas placas de ateroma pueden romperse y sus fragmentos convertirse en émbolos que viajen por la sangre. También, las placas de ateroma, pueden causar que la sangre se coagule sobre ellas, estos coágulos también pueden romperse y viajar por la sangre.


Las cavidades del corazón también pueden ser el origen de émbolos. De hecho hay circunstancias en las que se pueden formar coágulos de sangre dentro de él, por ejemplo cuando ocurre un infarto cardíaco, cuando hay una dilatación muy importante del corazón o en un tipo específico de arritmia llamado fibrilación auricular.

¿Las alteraciones que llevan a que la arteria se rompa están desde el nacimiento?

Las MAVs suelen estar presentes desde el nacimiento y pueden no dar síntomas hasta la edad adulta, los aneurismas por el contrario son raros en los niños y suelen desarrollarse en el adulto, principalmente por factores de riesgo (como hipertensión y fumar). Los cambios que llevan a que una arteria se vuelva “frágil”, son consecuencia de factores de riesgo que la afectan durante muchos años (hipertensión, fumar, azúcar alta en sangre, etc.), por lo que esto suele ocurrir a edad avanzada.

¿Puede prevenirse la formación de trombos o émbolos? ¿y la ruptura de las arterias?

La mayoría de los casos pueden prevenirse. Lo más importante es actuar antes que se desencadenen todos los procesos antedichos, de allí la importancia de tomar conciencia desde joven. La formación de placas de ateroma, en muchos casos los aneurismas, las alteraciones que tornan frágiles a las arterias pequeñas y los cambios de la estructura cardíaca pueden ser evitados controlando los factores de riego. Por otra parte si algo de esto está presente, el diagnóstico precoz y el tratamiento médico adecuado ayudan a disminuir sustancialmente el riesgo de padecer un Ataque Cerebral.

¿Pueden formarse “coágulos” espontáneamente en la sangre?

Hay enfermedades (raras), que pueden aumentar la capacidad de coagular de la sangre y predisponer a la aparición de trombosis. Se las denomina trombofilias y comprenden un grupo amplio de trastornos que pueden afectar la coagulación de la sangre. Estas entidades son sospechadas principalmente en pacientes jóvenes con Ataque Cerebral y pueden ser hereditarias.

¿Cómo podemos darnos cuenta si ocurre un ataque cerebral?

Una larga lista de síntomas pueden ser producidos por el Ataque Cerebral, técnicamente cualquier función del cerebro puede ser afectada. Algo que siempre debe hacernos sospechar de un Ataque Cerebral es el inicio brusco del síntoma, de un momento a otro.


Los síntomas más comunes son:

  • Debilidad y/o alteración de la sensibilidad en la mitad del cuerpo o solo de la mitad de la cara, un brazo o una pierna.
  • Alteraciones de la vista (nover con uno o ambos ojos, ver la mitad de las cosas o solo parte de ellas, ver doble, etc)
  • Problemas para hablar o entender, confusión.
  • Dolor de cabeza.
  • Sentir que todo gira(vértigo), pérdida del equilibrio.
  • Dificultad para leer o escribir, etc.

¿Hay alguna prueba que nos ayude a detectar un Ataque Cerebral?

Dada la frecuencia de los síntomas y cuáles de ellos suelen estar presente en la mayoría de las personas, o acompañando a otros síntomas, se ha diseñado una prueba práctica para detectar el ataque cerebral.


Consta de tres partes, pedir que la persona diga una frase (ej “el cielo es azul”), que levante sus brazos hacia el frente (como llevando una bandeja) y solicitarle que sonría. Estas maniobras pueden estar alteradas, es decir, quizá no pronuncie bien la frase, o utilice palabras equivocadas o incomprensibles, o bien no entienda que se le pide que haga.


Puede ocurrir que al levantar los brazos uno caiga o no pueda elevarlo. Al sonreír, la cara debe verse simétrica, si solo sonríe “de un lado” o su rostro de ve asimétrico o la boca queda “torcida”. Si al menos una de estas tres maniobras (decir una frase, levantar los brazos, sonreír) repentinamente está alterada, hay más de un 70% de posibilidades de estar ante un Ataque Cerebral.

¿Qué hay que hacer frente a un Ataque Cerebral?

Si repentinamente aparece un síntoma neurológico o vemos que le ocurre a alguien, es importante llamar a la ambulancia para acudir a la guardia lo antes posible. Estos síntomas pueden ser causados por otros trastornos, pero es importante que sea el médico el que evalúe que está pasando. No intente dar medicaciones para la presión o descansar a la espera de que mejore.


Es importante destacar que en ocasiones la persona que sufre el Ataque Cerebral no se da cuenta de ello o tiende a minimizarlo y pensar que si espera se le pasará y estará bien. Por ello si alguien está teniendo síntomas de un Ataque Cerebral hay que involucrarse y ayudarle para que sea evaluado en una guardia de emergencias sin pérdida de tiempo. Específicamente en el Ataque Cerebral Isquémico los tratamientos más efectivos se aplican dentro de las primeras horas de iniciado los síntomas y en ambos (isquémico y hemorrágico) mientras antes se trate mejor será la evolución.

¿Si los síntomas se van, hay que ir a la guardia?

Cuando ocurre un Ataque Isquémico Transitorio (AIT), en donde la arteria se destapa espontáneamente y el síntoma se va rápidamente, esta mejoría no debe evitar que vayamos a la guardia, ya que debe estudiarse y tratarse de manera similar al Ataque Cerebral.

Un número importante de AIT presentan un ACV horas o días después, y esto puede ser evitado con el correcto estudio y tratamiento. Por lo tanto, si ocurre un síntoma de Ataque Cerebral y este desaparece (aunque sea en minutos), debe concurrirse a la guardia de emergencias con la misma premura que cuando el síntoma permanece.

¿Qué son los Factores de Riego?

Los factores de riesgo son todas aquellas condiciones que aumentan las posibilidades de contraer una enfermedad.
Hay dos grande grupos de factores de riesgo, aquellos no modificables (condiciones que aumentan el riesgo pero que el individuo no puede cambiar) y los modificables (aquellos que la persona puede modificar, evitar o controlar).


Los principales factores de riesgo “modificables” que aumentan el riesgo de sufrir un Ataque Cerebral son:

  • Hipertensión arterial (el más importante),
  • Diabetes
  • Tabaquismo
  • Obesidad
  • Falta de actividad física
  • Colesterol elevado
  • Estrés
  • Un tipo de arritmia llamada fibrilación auricular
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Drogas ilícitas, entre otros.

¿Cómo es la situación en la Argentina frente a los factores de riesgo del Ataque Cerebral?

En la Argentina aproximadamente el 32% de la población es hipertensa y actualmente, se calcula, que el 60% de ellos no lo saben. De quienes saben que son hipertensos, el 22% no estaría tratado y de tratados alrededor de la mitad no logra tener controlada su presión.

Entre el 8,5 y el 11,9% de los argentinos son diabéticos y se sabe que además de favorecer la aparición del Ataque Cerebral, tener la glucemia (el azúcar en sangre) elevada.


Autor: Dr Gabriel Persi

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