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06-11-18 Prensa

Síndrome del corazón roto

El dolor por la pérdida de un ser querido puede tener efectos fatales

En los primeros seis meses después de la pérdida de un cónyuge, los viudos tienen un riesgo 41% mayor de mortalidad. Investigadores de la Universidad Rice, en Houston, Texas, realizaron el primer estudio que confirma que el dolor, independientemente de la depresión como cuadro psicopatológico, puede promover efectos fatales en la salud.


Si bien la famosa expresión del "corazón roto" hace referencia a una ruptura de orden emocional y no literal, cuando el ser humano atraviesa el dolor por la pérdida de un ser querido, su corazón realmente se ve afectado. La muerte de un cónyuge es un evento altamente estresante que pone a las personas en un riesgo excesivo de mortalidad.


De acuerdo con un nuevo estudio que llevó a cabo la Universidad Rice, en Houston, Texas, las personas que luchan por atravesar el dolor causado por la pérdida de un ser querido pueden experimentar niveles de inflamación lo suficientemente altos como para causar daño cardíaco.


Los estudios compararon la sangre de las personas que mostraban síntomas de dolor elevado, como la dificultad para seguir adelante, la sensación de que la vida no tiene sentido y la incapacidad de aceptar la realidad de la pérdida, con las personas que no mostraban esos comportamientos.


Los investigadores realizaron entrevistas y examinaron la sangre de personas cuyos cónyuges habían fallecido recientemente y encontraron que tenían un mayor riesgo de resultados de salud potencialmente fatales luego de tal angustia emocional. Se trata del primer estudio que confirma que el dolor, independientemente de los síntomas depresivos de las personas, puede promover efectos fatales en la salud.

"Este estudio es un paso importante para entender de qué manera el duelo se pone debajo de la piel para promover la morbilidad y la mortalidad", aseguró Chris Fagundes, profesor asistente de psicología en la Facultad de Ciencias Sociales de Rice y autor principal del estudio. El experto espera que la investigación ayude a los profesionales médicos a comprender mejor los mecanismos biológicos desencadenados por el duelo y permita la creación de intervenciones psicológicas y/o farmacológicas específicas para reducir o prevenir el daño a un "corazón roto".


Según explicó a Infobae el doctor Daniel López Rosetti, jefe del servicio de medicina del estrés del Hospital Municipal de San Isidro, la enfermedad, inscrita en los 90, modificó parte del entendimiento de la enfermedad cardíaca y particularmente en el corazón de la mujer, y se define como una enfermedad cardíaca por un intenso sufrimiento.


El síndrome del corazón roto, cardiomiopatía por estrés agudo o síndrome de Takotsubo,presenta síntomas similares a los de un ataque cardíaco (infarto), como angor (dolor de pecho opresivo) y disnea (falta de aire), cambios en el electrocardiograma y marcadores enzimáticos elevados.


"Todo hace pensar que se trata de un infarto de miocardio -continuó López Rosetti-, sin embargo, cuando se realiza una coronariografía no se encuentra la obstrucción coronariaque suele encontrarse en el paciente durante un infarto. Cuando se lo interroga, se puede rescatar que recientemente ha sufrido un dolor emocional intenso, tal como la pérdida de un ser querido, una separación matrimonial o cualquier condición emocional importante".


"Es un ejemplo paradigmático admirable de la conexión cerebro-corazón que existe en el cuerpo humano. El estrés emocional que aqueja a nuestro cerebro puede derivar en conflicto para nuestro corazón. Al ser una patología contemporánea aún hay mucho por conocer", sostuvo el el doctor Carlos Reguera, (MN 121107), jefe del área de Cardiología y Medicina Preventiva en INEBA en diálogo con Infobae.


El estudio encontró que las personas que habían perdido un cónyuge en los últimos tres meses mostraban niveles más altos de citoquinas proinflamatorias, marcadores inmunitarios que indican inflamación en el torrente sanguíneo, y una menor variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) en comparación con los individuos no afligidos que compartían el mismo sexo, edad, índice de masa corporal y nivel educativo. Ambos factores aumentan el riesgo de un individuo de eventos cardíacos, incluida la muerte.


Además de mostrar niveles 47% más bajos de HRV, los individuos en duelo mostraron niveles 7% más altos de TNF-alfa (un tipo de citoquina) y niveles 5% más altos de IL-6 (otro tipo de citoquina) que el grupo de control. Finalmente, los cónyuges en duelo reportaron niveles 20% más altos de síntomas depresivos. 


Las viudas y viudos con síntomas de dolor elevado sufrían niveles de inflamación corporal hasta un 17% más altos. Y las personas en el tercio superior de ese grupo tenían un nivel de inflamación un 53,4% más alto que el tercio inferior del grupo que exhibió esos síntomas.


La depresión está relacionada con niveles más altos de inflamación, y quienes pierden un cónyuge tienen un riesgo considerablemente mayor de depresión mayor, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y mortalidad prematura. Sin embargo, éste es el primer estudio que confirma que el dolo puede promover la inflamación, lo que a su vez puede causar resultados de salud negativos.


El camino hacia un proceso de elaboración del dolor efectivo.


"Del dolor que la realidad provoca se puede huir. Sin embargo, ante el dolor psíquico la defensa se presenta como más compleja. Allí, los mecanismos de defensa se activan y pueden dar cuenta de un eficaz proceso de elaboración del dolor, o de una huida sin registro elaborativo del mismo, con la generación de patologías o síntomas fatales. En resumen,elaborar el dolor es el medicamento para no enfermar", manifestó a Infobae Lorena Campero Bilbao, psicoanalista y candidata en formación de la Asociación Psicoanalítica Argentina.


El duelo es un trabajo y atravesarlo implica poder elaborar la pérdida de la persona amada.Es un proceso largo y arduo, atravesado por dolor y sufrimiento. "Al principio, cuando perdemos a alguien sentimos que todo se reduce a ese dolor y no podemos dedicar nuestra energía, ni atención, ni afectos a casi nada más. Estamos tomados por eso, solo pensamos en eso y todo nos recuerda a eso. Sin embargo, si el proceso de duelo avanza, con el correr del tiempo podemos disponernos a volver al mundo",explicó Maximiliano Martínez Donaire,psicoanalista y exsecretario científico del Claustro de APA.


Ahora bien, el trabajo de duelo no siempre se cumple tan acabadamente ni de la misma manera en todas las personas. Para Martínez Donaire, la manera en la que uno pueda procesar la pérdida va a estar en gran medida determinada por la modalidad de ese vínculo amoroso y cómo el otro se insertaba en la vida de uno. Allí donde los vínculos sean más simbióticos o de más dependencia, mucho más difícil va a ser atravesarlo.


Gatillo físico o emocional


El gatillo emocional hace referencia a conflictos interpersonales, miedos, pérdidas o frustraciones. Pero los disparadores emocionales no siempre son negativos, los positivos como los acontecimientos emocionales también pueden provocar esta patología, desde fiestas de cumpleaños sorpresa u obtener reconocimientos importantes, entre otros. Este último ha sido descrito como el "síndrome del corazón feliz".


"El dolor es sinónimo de cantidad elevada de excitación psíquica. Dicho dolor, o estrés, es generador de enfermedades fatales si la cantidad es excesiva para el psiquismo. La elaboración de dicha carga y el contenido simbólico de la misma son imprescindibles en la cura analítica", explicó respecto a su tratamiento la especialista.


El físico, por su parte, podría tomar forma de infecciones, afecciones como el asma o enfermedades como el cáncer. La mortalidad hospitalaria es del 3,48% y la mediana de estadía hospitalaria de 4 días. Dentro de los factores de riesgo que pueden hacer que ciertos individuos sean más susceptibles se encuentran los factores hormonales, genéticos, trastornos psiquiátricos y neurológicos.


"Si bien es poco frecuente, lo que causa dificultad en el diagnóstico diferencial y lleva algunos pacientes a un diagnóstico equivocado, el estabelecimiento del diagnóstico correcto es importante, ya que si bien es una enfermedad con buen pronóstico, tiene una mortalidad inicial de 3-5% por arritmias, insuficiencia cardíaca, ruputra o eventos tromboembólicos", concluyó Reguera.


FUENTE: Infobae

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