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12-03-18 Novedades

12 de marzo. Día del Glaucoma

El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo

Según la Organización Mundial de la Salud, este grupo de trastornos oculares que pueden causar daño en el nervio óptico afectan a más de 60 millones de personas en el mundo.


Buenos Aires, marzo 2018. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glaucoma es la segunda causa común de ceguera en el mundo. Este término se refiere a un grupo de trastornos oculares que pueden causar daño del nervio óptico, nervio formado por más de un millón de fibras nerviosas y encargado de enviar las imágenes al cerebro.


Actualmente afecta a más de 60 millones de personas en el mundo.

“Este daño suele asociarse al aumento de la presión intraocular con el consecuente daño de sus fibras. La pérdida de la visión y la gravedad del cuadro depende de dónde ocurra el daño del nervio óptico, ya que esto puede afectar a uno o ambos ojos”, explica la Dra. Laura Taverna, médica oftalmóloga de INEBA.


El glaucoma es una enfermedad silente, no da síntomas, y en casos avanzados puede conducir a la ceguera. “La mayoría de las personas son asintomáticas y cuando afecta la agudeza visual el daño por glaucoma ya es avanzado. Por lo general comienza a manifestarse con una pérdida lenta y progresiva de la visión periférica del campo visual”, comenta la especialista.


Cómo diagnosticar glaucoma y qué hacer si se lo tiene:

Para su diagnóstico se requiere un examen completo del ojo que incluye una tonometría (estudio que detecta la presión ocular del paciente) y un fondo de ojos (para evaluar el nervio óptico).

“Actualmente se cuenta con una serie de exámenes complementarios que ayudan a la confirmación del diagnóstico de glaucoma, tales como campo visual computarizado, tomografía confocal del nervio óptico y tomografía de coherencia óptica de fibras nerviosas, entre otros”, comenta Taverna.


Aunque la pérdida de fibras nerviosas en los pacientes afectados de glaucoma es irreversible; el diagnóstico precoz, basado en la detección temprana mediante chequeo oftalmológico y estudios complementarios, puede prevenir la pérdida de fibras nerviosas y mejorar el pronóstico de los pacientes afectados.

“Una vez detectado, existen tratamientos basados en la administración de colirios con efecto antiglaucomatoso, láser y/o cirugía, que tienen por objetivo mantener niveles adecuados de presión ocular, con el fin de preservar las fibras del nervio óptico y la visión del paciente”, concluye la especialista.

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